Antes de que el automóvil tuviera una forma reconocible, antes de que existieran estándares, cadenas de montaje consolidadas o consumidores capaces de explicar exactamente qué esperaban de aquella nueva máquina, hubo una época de experimentación salvaje, intuición empresarial y decisiones industriales tomadas al borde del abismo.
Horseless Carriage nos traslada a los albores de la industria del automóvil, cuando los fabricantes no solo competían por vender coches, sino por descubrir qué debía ser realmente un coche. ¿Velocidad? ¿Seguridad? ¿Fiabilidad? ¿Autonomía? ¿Diseño? ¿Qué valorará el mercado este año? ¿Qué exigirá el siguiente? ¿Dónde estarán los clientes dispuestos a pagar más? ¿Y qué fábrica será capaz de adaptarse antes de quedar obsoleta?
En este juego, cada jugador dirige una joven empresa automovilística que intenta abrirse paso en un mercado incierto, volátil y despiadado. No basta con fabricar vehículos. Hay que investigar tecnologías, diseñar una planta industrial funcional, anticipar la demanda, colocar concesionarios, orientar el marketing, aprovechar patentes ajenas, decidir cuándo priorizar ingeniería y cuándo priorizar ventas, y aceptar que una mala decisión de planificación puede perseguirte durante toda la partida.
Publicado por Splotter Spellen, y diseñado por Jeroen Doumen y Joris Wiersinga, ahora en Español de la mano de Ediciones MasQueOca, Horseless Carriage es un juego económico de altísima exigencia estratégica, especialmente dirigido a jugadores expertos que disfrutan de sistemas profundos, interacción indirecta intensa, planificación a largo plazo y decisiones con consecuencias permanentes.
No es un juego amable. No pretende serlo. Es un desafío industrial completo.

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